En las escuelas encontramos gran variedad de alumnado al que debemos dar respuesta. Entre ellos están los alumnos con Trastornos Generalizados del Desarrollo.



Este grupo es muy amplio y a veces, no encontramos (y/o desconocemos) los recursos existentes específicos para trabajar con este colectivo. Lo que se pretende con este blog es dar respuesta a las necesidades de nuestros alumnos con TGD. Sabemos que éstas son interactivas y cambiantes, pero “grosso modo”, las principales son: focalizar la atención (con técnicas concretas que se colgarán en el blog); asegurar un ambiente plenamente estructurado y sin estímulos distractores (a través de pictogramas a los que se podrá acceder); integrarse en su grupo de referencia y con otros niños de su edad y desarrollar con ellos distintos tipos de juego (se tendrá acceso a varios proyectos de patio sobre los que trabajar esto); regular las conductas en distintas situaciones, fomentando la participación; establecer interacciones sociales exitosas (uso de mediadores y habilidades sociales); aprender a conocer y comunicar emociones propias y de los demás (a través de la caja de herramientas emocionales o el termómetro de las emociones, entre otros); establecer diferencias entre unas personas y otras a través del vínculo de apego que les une a ellas y conocer con cuáles se puede tener más confianza (a través de los Círculos de Confianza); anticipar y aceptar los cambios de rutina (la inflexibilidad también se trabajará a través de pictogramas); realizar actividades de ocio / tiempo libre para relacionarse con iguales (se propondrán posibles asociaciones para llevar ésto a cabo); que todos los que les rodean acepten sus diferencias frente a otros compañeros y sus características concretas (se propondrán unas Jornadas de Sensibilización a las Diferencias).

domingo, 6 de marzo de 2011

Intervención en TGD: distintas intervenciones.

Intervención en Teoría de la Mente.

Cuando se realiza una intervención en Teoría de la Mente, los principales objetivos que se pretenden alcanzar son los siguientes:

- Gestos protodeclarativos (que el niño comparta la atención con el adulto para compartir también un centro de interés).
- Juegos de ficción.
- Enseñar a no hacer comprensión literal.
- Detectar y atribuir la intención o motivo que mueve a actuar o a relacionarse (las historias visuales, los soportes gráficos, rol-playing, la dramatización,... sirve para enseñar esto).
- Enseñar que ver y oír es saber.
- Enseñar verbos de referencia mental (se pretende que entiendan emociones en sus contextos y exagerar las expresiones cuando se les enseñen).
- Falsa creencia (enseñarles a que no pasa nada por mentir).
- Comprensión de relaciones y situaciones sociales, las cuales se ajustan a la edad y se suelen trabajar hasta primaria.

Intervención en Función Ejecutiva.

Por otro lado, cuando se realiza intervención en Función Ejecutiva:

- Planificación diaria:
- Hay que hacer una lista de “cosas que hacer” (planificación diaria), sin tiempo asignado y priorizando actividades.
- Asignar un tiempo específico a cada actividad, sin prisas para realizarlas.
- Comprobar qué tareas se han llevado a cabo a lo largo del día, cuáles no se han completado.
- Transferir las actividades no completadas a la “lista” del día siguiente.
- Incluir en el plan del día elementos deseables para reducir ó impedir el olvido.
- Para los autistas con mayor grado de afectación:
* “Lista de cosas que hacer” u obligaciones.
* Descomponer las obligaciones en componentes, haciendo una lista de sus objetivos y describiendo cómo conseguir los materiales necesarios para realizar la tarea, cómo realizarla, saber cuándo está terminada, recoger las cosas, entregar o recoger el ejercicio terminado.

- Intervención en funciones ejecutivas, aumentando la flexibilidad en la resolución de problemas:
- Agrupar objetos en categorías diferentes:
* Ordenar figuras geométricas: color, forma, tamaño(Test WINCONSIN).
* Ordenar comidas por marca, tamaño y/o tipo.
* Ordenar objetos escolares o domésticos dependiendo de su forma y color.
- Ilusiones figura-fondo.
- Tareas que alternan el tipo de instrucción:
* Tarea tipo Stroop (GRANDE-pequeño, PEQUEÑO-grande, grande, pequeño, PEQUEÑO-GRANDE) para que no se acomoden a nada y estén atentos.
* Tachado de números pares-impares.

- Intervención en funciones ejecutivas, aumentando la flexibilidad en el lenguaje:
- Leguaje no literal:
* Metáforas.
* Ironías.
* Bromas,....
- Palabras con múltiples significados en función del contexto:
* Escribir oraciones.
* Hacer dibujos.
* Realizar juegos de rol para mostrar distintos significados de palabras.

Principios generales de la intervención educativa.

El tratamiento por excelencia a nivel de intervención es el contexto educativo, el cual ha de reunir una serie de requisitos:
- Priorizar la enseñanza frente al entrenamiento.
- Priorizar la intervención en contextos naturales.
- Adecuar el medio externo a los niños para que puedan aprender y desarrollarse adecuadamente.
- Fomentar la programación en entornos educativamente significativos, generalizas, por rincones.
- Fomentar actividades centradas en las potencialidades y las habilidades especiales que los niños poseen.
- Priorizar el carácter interactivo de la intervención, adaptando el entorno a las características y necesidades del alumno.
- Priorizar un entorno organizado y estructurado para fomentar la autonomía lo máximo posible (a menos nivel cognitivo, mayor estructuración y viceversa. A mayor nivel cognitivo, más posibilidades de ir rompiendo las rutinas e introduciendo acontecimientos imprevistos).
- Ofrecer muchas claves visuales (fotos, pictogramas, agendas,...) para facilitar la adecuada comprensión de las relaciones contingentes, espaciales y temporales.
- Ofrecer claves muy esquemáticas, pues hay que centrarse en lo relevante y no dejarles que se distraigan con los detalles.
- Ofrecer una clase con estímulos pensados de qué y para qué, sin sobrecarga.
- Promover la competencia social a través de:
* Objetivos: aportar la adquisición de medios socialmente adecuados para protestar o rechazar situaciones estresantes (ayudará a prevenir los problemas de acomodación), habilidades básicas de interacción social (aceptación de contacto, aproximación, iniciar interacciones,...), para hacer amigos (iniciar juegos,...), de solución de problemas interpersonales (como, por ejemplo, resolver un problema con un juguete,...), habilidades relacionadas con la capacidad de atribuir estados mentales (Teoría de la Mente; en uno de los puntos anteriores se encuentran sus objetivos de intervención), fomentar la aparición y desarrollo de habilidades de autonomía personal y el aprendizaje de tareas, aumentar el bienestar emocional del niño.
* Actividades: establecer actividades de aprendizaje cooperativo frente al individualista o competitivo, diseñar actividades que promuevan la participación con los iguales (por parejas o grupos asignados, juegos de mesa,...), estructurar aunque no al 100%, el tiempo de juego libre, promover actividades de ocio y tiempo libre,....
* Metodología: el educador debe ser cálido, afectivo, un referente significativo, tranquilo y directivo, además de incorporar al niño a las actividades, decirle cómo participar en ellas, ofrecerle todo tipo de ayudas y reforzar los comportamientos sociales adecuados.

Áreas de intervención más significativas en los alumnos con trastorno autista:

A) Áreas básicas:
- Habilidades sociales y de juego, siendo trabajadas en contextos naturales y de forma incidental. Un “mediador” debe hacer el contexto social y físico del niño lo más comprensible posible para que pueda relacionarse de forma eficaz. Los contenidos que se trabajarían serían las rutinas y normas sociales, las emociones, el desarrollo de los presupuestos básicos de la teoría de la mente: vías de acceso al conocimiento, imitación de movimientos y juego.
- Habilidades de comunicación ya que es fundamental que el niño se comunique por lo que se hará funcional cualquier signo que el pequeño emita, dándole intención comunicativa; por otro lado se adaptará el contexto para que los niños se vean en la “necesidad” de comunicarse, trabajándose en citaciones naturales y de generalización. Para comunicarnos con estos niños primero hemos de llamar su atención, estableciendo contacto ocular y eliminando elementos de distracción, después deberemos enfatizar aquello que consideremos importante subiendo el tono de voz y apoyándolo con signos o dibujos, seremos breves y hablaremos despacio y vocalizando.
- Habilidades de representación para las que se abordan una serie de contenidos: habilidades psicomotoras, grafomotoras, noción de objeto permanente, capacidad de representación, de abstracción y de formación de conceptos y pensamiento secuencial y lógico-matemático. Para conseguirlo se habrá de ser persistente y sistemático, aportar tareas breves y claras y adaptarse a la forma del niño de percibir la realidad y a sus intereses particulares.

B) Además de intervenir educativa y familiarmente en estas áreas, otros tipos de intervenciones terapéuticas que beneficiarán al niño autista con los servicios que ofrecen, como los terapeutas del habla y del lenguaje, la musicoterapia, la fisioterapia, la aromaterapia, la relajación, el masaje, la danza, el teatro,... que, aunque no sean tan beneficiosas y completas como la educación, en muchas ocasiones aumentan la eficacia de ésta.

C) La familia, quien ha de potenciar el desarrollo infantil. Para eso ha de comprender cómo se produce el desarrollo infantil, saber cuáles son sus desviaciones, asumir un papel activo en el desarrollo del niño, comprender, apoyar y colaborar con el papel de los oreos agentes sociales y culturales que interactúan con ellos y poseer una intencionalidad para realizar su papel potenciador con efectividad.

Intervención ante comportamientos inadecuados.

Este tipo de comportamientos suelen producirse a causa de sus dificultades de comunicación, de interacción social, de anticipación, de anticipación de cambios,..., por ello se dice que son conductas desadaptativas en la “forma” pero adecuadas en la función, como el llamar la atención, uno de los objetivos de la intervención.

Para poder intervenir de forma adecuada (tanto a corto plazo –en el momento de la “crisis”-, como a medio y largo plazo), hay que realizar un análisis funcional del comportamiento: observar cuándo se producen este tipo de conductas, en qué consisten, su duración e intensidad y ver qué ocurre posteriormente.

Las estereotipias, rituales y obsesiones suelen tener función autorreguladora emocionalmente, por lo que es conveniente abordarlos, no con el objetivo de su eliminación, sino de reducción en la medida de lo posible a través de estrategias de “negociación”.

Recopilando: ejemplos de conductas negativas en los niños con autismo son las rabietas, las agresiones, las autoagresiones, las estereotipias, los rituales, las obsesiones y/o perseveraciones, los intereses restringidos. Por lo tanto, algunas conductas a adquirir (partiendo de las iniciales, siguiendo por las medias y concluyendo por las avanzadas) serán: sentarse, tolerar estructura, imitación motora, inicio del juego manipulativo, seguimiento de ordenes sencillas, hábitos de autonomía personal simples, identificación de objetos y acciones,..., identificación de conceptos abstractos simples (colores, formas, tamaños, adverbios espaciales,...), imitación vocálica, estructura sintáctica, iniciar el lenguaje social, conceptos pre-académicos, emociones, copiar conductas, seguir instrucciones complejas, imitaciones complejas, adquirir los pronombres, juego imitativo, inicio del juego simbólico,..., seguimiento de instrucciones grupales, aprendizajes por observación, entender la perspectiva del otro, espontaneidad, compartir, iniciar, mantener e incorporarse en conversaciones, juego con iguales, aceptar y seguir reglas sociales, asertividad,....

Metodología de la intervención.

Aspectos metodológicos generales:
- Partir siempre del nivel de desarrollo y competencias que tenga el niño (Zona de Desarrollo Próximo. Vigotsky).
- Ser realistas y específicos a la hora de planificar actividades, concretando qué se pretende conseguir con ellas y hasta dónde será capaz el niño de llegar, valorando sus evoluciones.
- Trabajar los objetivos de forma sistemática, diaria y continua para que los niños puedan afianzar esas habilidades.
- Enseñar los comportamientos nuevos uno a uno y de forma gradual.
- Reforzar los logros mediante reforzadores primarios, secundarios (sociales) y diferenciales (mayor esfuerzo a mayor acercamiento del objetivo).
- Ofrecerles ayudas constantemente si las necesitan.
- Basar las enseñanzas en el aprendizaje sin error.
- Segmentar cada objetivo en pequeños pasos que se trabajaran de forma progresiva hasta conseguir el final.

Aspectos metodológicos específicos:
- Ser muy directivos y persistentes.
- Intervenir de forma individual y adaptada a intereses y necesidades del niño.
- Ayudarnos de claves visuales para complementar la información que se da de forma oral y facilitar su comprensión.
- Fomentar la espontaneidad y el uso generalizado en diferentes contextos, además del trabajo conjunto con el contexto familiar.
- Aprendizajes significativos y funcionales que despierten la motivación y atención ante la tarea.
- Promover la autodeterminación, proporcionando alternativas siempre que sea posible para posibilitar decisiones del niño sobre su vida.
- Proporcionar claves adaptadas que permitan al niño situarse en el espacio y el tiempo (estructuración ambiental).

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