En las escuelas encontramos gran variedad de alumnado al que debemos dar respuesta. Entre ellos están los alumnos con Trastornos Generalizados del Desarrollo.



Este grupo es muy amplio y a veces, no encontramos (y/o desconocemos) los recursos existentes específicos para trabajar con este colectivo. Lo que se pretende con este blog es dar respuesta a las necesidades de nuestros alumnos con TGD. Sabemos que éstas son interactivas y cambiantes, pero “grosso modo”, las principales son: focalizar la atención (con técnicas concretas que se colgarán en el blog); asegurar un ambiente plenamente estructurado y sin estímulos distractores (a través de pictogramas a los que se podrá acceder); integrarse en su grupo de referencia y con otros niños de su edad y desarrollar con ellos distintos tipos de juego (se tendrá acceso a varios proyectos de patio sobre los que trabajar esto); regular las conductas en distintas situaciones, fomentando la participación; establecer interacciones sociales exitosas (uso de mediadores y habilidades sociales); aprender a conocer y comunicar emociones propias y de los demás (a través de la caja de herramientas emocionales o el termómetro de las emociones, entre otros); establecer diferencias entre unas personas y otras a través del vínculo de apego que les une a ellas y conocer con cuáles se puede tener más confianza (a través de los Círculos de Confianza); anticipar y aceptar los cambios de rutina (la inflexibilidad también se trabajará a través de pictogramas); realizar actividades de ocio / tiempo libre para relacionarse con iguales (se propondrán posibles asociaciones para llevar ésto a cabo); que todos los que les rodean acepten sus diferencias frente a otros compañeros y sus características concretas (se propondrán unas Jornadas de Sensibilización a las Diferencias).

domingo, 6 de marzo de 2011

Trastornos Generalizados del Desarrollo (TGD).

Dentro de los TGD se engloba:

1.- Trastorno autista (TA), del que he hablado en los apartados anteriores.

2.- Trastorno de Asperger (TAs): Mientras que Kanner habló de profundos retrasos y dificultades en el lenguaje, Asperger decía que sus pacientes tenían un discurso fluido y un adecuado desarrollo de los aspectos formales del lenguaje (morfosintaxis, fonología,...), aunque la comprensión, la pragmática y la comunicación están afectados y algunos tienen una marcada verborrea, se implican poco en una auténtica conversación con intercambios comunicativos, pueden tener un habla pedante, un vocabulario excesivamente rebuscado y violar las máximas conversacionales.
- Torpeza motora en Asperger en motricidad fina y gruesa, mientras que en el trastorno autista la que falla normalmente es la primera. Las últimas investigaciones demuestran que esta torpeza motora no es un criterio diferencial y que el básico es el desarrollo del lenguaje, donde en Asperger no encuentra una evidencia significativa de retraso, los niños son muy habladores y usan muchos protocolos.
- El coeficiente verbal es mejor que el intelectual: lo que saben hacer verbalmente es mejor que lo que hacen de forma mental y manual.
- Alteración cualitativa de la interacción social con incapacidad para desarrollar relaciones sociales con compañeros adecuadas a su nivel de desarrollo, aunque muestra gran interés por hacer amigos, les gusta ir con neurotípicos, son más conscientes de sus fracasos sociales y sufren por ello.
- Pueden presentar intereses y habilidades especiales porque le dedican mucho tiempo a una tarea; es frecuente que se dé hiperlexia, aprendiendo a leer ellos solos de forma natural.
- En atención temprana se ve que tienen juego simbólico, en autismo, no.
- No existe una edad de comienzo fija, pero muchos Asperger pasan inadvertidos hasta la época de la secundaria, donde comienzan a notarse las diferencias con sus iguales.
- Actualmente están apareciendo muchos más casos de Asperger que de autismo.
- Los Asperger tienen un pronóstico considerablemente mejor que los autistas aunque a medida que las relaciones sociales se hacen más complejas, se agrava el impacto del trastorno.
- Tiene un mentalismo y habilidades de función ejecutiva mejores que las de los autistas. En coherencia central también están afectados pero no tanto como los del trastorno de Kanner.
- Al igual que el autismo, se da más en hombres que en mujeres a las cuales afecta de forma más profunda.

3.- Trastorno de Rett (TR): es un trastorno neurodegenerativo que sólo afecta a mujeres, acompañado de un nivel profundo o severo de retraso mental. Esta alteración evolutiva se produce siempre después de un periodo de evolución normal en los primeros meses y luego comienza la pérdida de habilidades motoras, manuales e intencionales, junto con las estereotipias de las manos a las que dedica un continuo “lavado” o “retorcimiento”, una microcefalia progresiva, alteración de los patrones respiratorios, rechinar de dientes y tragar aire, ausencia de relación con objetos, marcha pobre por lo que es normal que necesite silla de ruedas, curvatura de la columna vertebral, signos de ansiedad y aislamiento social por ellas mismas, discapacidad muy grave de aprendizaje, poco o ningún desarrollo del lenguaje y del juego imitativo social. Normalmente y no se sabe por qué, tras un periodo de tiempo, las niñas pierden la deficiencia social autista y se vuelven sensibles a las relaciones sociales, aunque continúan manteniendo el resto de los rasgos de este trastorno, del cual se ignora la cusa.
Este trastorno se diagnostica médicamente, mientras los que intervienen con ellas son los psicopedagogos en centros de educación especial.

4.- Trastorno Desintegrativo Infantil (TDI): aparece después de los dos años y antes de los 10, con una pérdida rápida y significativa de las funciones y capacidades previamente adquiridas por el niño. Esta regresión produce alteraciones cualitativas de las capacidades de relación y comunicación, unas pautas restrictivas y estereotipadas de conducta y actividad mental y retraso mental en la mayoría de las ocasiones. Para diagnosticarlo el niño ha de estar afectado, al menos, en dos de las siguientes áreas: lenguaje expresivo y receptivo, competencias sociales y adaptativas, control de esfínteres vesicales y/o anales, juego, destrezas motoras. Este trastorno, poco frecuente y definido por los padres de los hijos que lo padecen como “perder un hijo en vida”, hace que los niños requieran apoyos generalizados.

5.- Trastorno Generalizado del Desarrollo No Especificado (TGDNE): es una especie de “cajón de sastre” en la que se engloba a todas aquellas personas que no cumplen los criterios para el diagnóstico de autismo, no cumplen el criterio de edad de aparición ya que se han visto afectadas después de los 3 años y no poseen alteraciones en las 3 áreas clave. Entre estos TGDNE se incluye el “autismo atípico”.

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